¿Qué hacer cuando una relación ya no funciona?

Hay una etapa en la vida de las parejas donde todo lo “bueno” ha pasado: la conquista sucedió hace muchos años, el romanticismo se perdió, las relaciones sexuales no son tan emocionantes como antes, y entonces pensamos que la convivencia se ha vuelto obsoleta y por tanto hay que desecharla… ¡espera un momento!, hay mucho por hacer antes de dar ese paso tan grande, y hoy, en Deseo Sexual, te daremos algunos pasos para que juntes los pedazos.

Es común escuchar durante nuestro tiempo, que muchas personas se sienten agobiadas por la idea de la pérdida de comunicación asertiva, y no solo en el ámbito sexual, sino también en la fuerza de las bases que se construyeron con tanto esfuerzo y disciplina, y entonces llega la frustración en compañía de la decepción, lo que empeora las cosas.

El punto en el que el dique no soportó una gota más: Revisa muy bien cuál fue ese aspecto que te hizo pensar que algo no iba bien, lo que no será fácil si consideras tu preocupación, por ejemplo: ella te gritó que estaba cansada de hacer siempre lo mismo y tú lo interpretaste como “cansada de ti”; o fue más bien la tendencia a pensar que todo tiene que ver con nosotros como el cansancio tras un día de trabajo: no hagas una tormenta en un vaso de agua, pero tampoco llores sobre leche derramada cuando ella o él te diga que algo falló, pues debieron de pasar muchas cosas antes de… por ejemplo esa ocasión en la cual despreció la celebración de su aniversario por una reunión de trabajo o cuando se olvidó de tu cumpleaños cuando eso no había pasado nunca, son pequeños síntomas de que algo no va bien.

Cuando identifiques el problema de fondo, deja de crear supositorios para todo, mejor cálmate, ve a tu habitación y evalúa por un momento lo siguiente: “nuestro cerebro está adaptado para lo nuevo, y cuando se cae en la rutina, el cerebro trata de apartarse de ella buscando nuevas cosas, sensaciones, así que es completamente normal que te sientas diferente luego de unos meses o años de convivencia” en pocas palabras, no es nada del otro mundo lo que te sucede, no eres el primero, y muy seguramente no serás el último. Mejor concentra tus esfuerzos en nuestro siguiente paso.

Planea: Ya no sirve que la lleves a cine los domingos o que le prepares una cena romántica cada final de mes, así que sé creativo, aléjate de esas ideas de “todo se acabó”, “no hay nada más por hacer”. Más bien recuerda aquel ahorrillo para emergencias, salvar tu relación es una emergencia: utilízalo para un viaje corto, volar en globo aerostático, o distribúyelo para llevarlo o llevarla a algunas ciudades cercanas a tomar un nuevo aire, o págale ese curso de francés que ha querido toda su vida y ve por ella para que de camino a casa te platique sobre lo que aprendió.

Deja de pensar en sexo: Sí, ya sabemos que es una parte importante, pero en este momento, mientras tratas de salvarlo todo, no le pidas tener relaciones a menos que ella o él tome la iniciativa. Es un proceso de reconstrucción de valores que van más allá de una relación sexual  y es un punto de quiebre que debes evitar, mejor dedícate a ser quien la o lo enamoró, muéstrate maduro y asume tus culpas si es que las hay y permite que ella o él expresen lo que quieran, es mejor que se digan todo de una vez, se evitaran muchos conflictos.

No es justo que eches a la basura tanto amor, esmero y confianza, trata de reflexionar y de re-encaminar tu relación, esta vez, con un concepto que ambos compartan.

El sexo y la tecnología: ¿Qué tanto nos alejan?

Muchos de los actuales problemas de nuestra sociedad, se dan porque la tecnología nos está robando espacios para ser nosotros mismos, pero es porque lo permitimos, por lo cual es común ver mujeres con los auriculares en sus oídos todo el día u hombres en internet viendo cualquier cantidad de cosas que a veces no tienen tanta importancia, entonces nos queda la pregunta: ¿hasta qué punto es buena la tecnología, y donde comienza el abuso?, y de esta podemos obtener otra: ¿puede acabar la tecnología con el sexo?

En cuanto a nuestra primera pregunta, es necesario afirmar que la tecnología no es buena ni mala, todo depende del uso que se le dé, y vamos a dar un ejemplo para ello: supongamos que hay un debate sobre el surgimiento de Facebook, pues un grupo de madres denuncia la desaparición de sus hijas, después de haber platicado con distintos hombres pertenecientes a una red de trata de personas, y afirman que Facebook debería salir del mercado lo antes posible por ese hecho, ya que según ellas, solo contrae perjuicios como el que les causó.

En otra situación, un grupo de mujeres de un hospital infantil que trata el cáncer, utilizan este medio (Facebook) para comunicarse con sus familiares de otras zonas del país, mientras acompañan a sus hijos en las terapias, puesto que tuvieron que desplazarse por cuestiones de complejidad que requerían de cierto nivel hospitalario.

¿Es mala la tecnología?: La respuesta es clara: Depende del uso que se le dé, pero intrínseco a ello, al concepto como tal, podemos afirmar desde Deseo Sexual, que no. Simplemente son una mezcla de factores que al fin de cuentas se resumen en lo que haga el usuario con ellas: se armas grupos para atentados, se crean malos negocios, pero también se ayuda, se protege e informa.

Con eso completamente claro, podemos responder nuestra segunda pregunta: ¿es la tecnología la Espada de Damocles del sexo?: vamos a lo mismo… ya verás porque.

Se ha demostrado con un sinnúmero de estudios que el hecho de tener encendido el celular durante una relación sexual, disminuye paulatinamente la confianza y la comunicación para intimar, y no es tan difícil de creer, imagina que después de una cena romántica vas con tu pareja a la cama y tras terminado el acto sexual, ella o él comienza a escribir en su red social o a chatear con alguien… si bien puede ser con su madre que le pregunta por las llaves de la casa, también podemos imaginar una conducta psicópata donde les platique a sus amigos lo que acaba de pasar, y eso no es sano para ninguna relación.

Lo mismo pasa con el uso de juguetes sexuales que van en una categoría, pero dentro de la tecnología al fin de cuentas, ¿tu pareja solo puede satisfacerse si recurre a este tipo de objetos?, y no estamos diciendo que esté mal, lo que queremos expresar es que una actitud basada en el placer artificial, todos los días o en todo episodio de relación, puede conllevar problemas de fondo, más que todo cuando la persona se muestra ansiosa por el uso de estos.

Cuando estás en la cama, estás allí sin más ni menos, dedícate a consentir a tu pareja, trata de poner tiempo en una coquetería (es natural de los seres vivos, pregúntale a los pájaros), vive con respeto y autocuidado tu sexualidad, pregunta siempre lo que vas a hacer: “¿te gusta aquello?, ¿puedo?” la mayoría de veces recibirás un sí y crearás confianza en el otro.

Apaga tu celular, clausura la pantalla de tu laptop, muéstrate decidido a estar solo con esa persona, y platica después, es de muy mal gusto encender cualquier tipo de aparato tecnológico de inmediato.