Especial: sexualidad en el embarazo II

En Deseo Sexual, nos gusta que estés bien informado con consejos y recomendaciones prácticas sobre todo lo que rodea al mundo de la sexualidad, es por ello que hoy te traemos la segunda parte de nuestro especial de sexualidad en el embarazo y con presencia de los hijos. En esta ocasión abordaremos los pormenores de la sexualidad cuando hay uno o más hijos de por medio y la mejor forma de sobrellevar esta pesada carga.

Tener un hijo es una de las mejores experiencias de nuestras vidas: hay amor, gritos en la casa, peleas que se solucionan dejando pasar algunos minutos y cientos de momentos que crean gracia y determinación, en definitiva un crecimiento constante como personas, que nos impulsa a ser mejores y a manejar de forma más decidida los momentos de nuestras vidas. Pero también es cierto que la llegada de un nuevo integrante a la casa es un motivo para preocuparnos por nuestra vida sexual, ya que será uno de los asuntos más afectados.

El nuevo integrante: En nuestra entrega anterior, hablábamos de los traumas que se nos ocasionaba cuando sabíamos que llegaría un nuevo ser y las rencillas que se causaban a causa del embarazo y los desprecios a los cuales estábamos sometidos, incluso nos preparamos un poco como “platos de segunda mesa” para poder lograr una mejor aceptación, pero ahora la llegada del bebé es completamente inminente, es más, ya está en casa y ante todo tenemos que obligarnos a comprender que ese ser es también un pedacito nuestro, que su fragilidad es por nuestra causa y que debemos brindarle una protección precisa siempre. Debemos dejar de lado aquello que llama al desprecio por cuenta de los espacios que perdemos a causa de una llegada que de alguna manera nosotros provocamos. El bebé no solo se robará toda la atención de tu pareja, sino también la tuya, pues al fin de cuentas, tú pusiste tu granito de arena para su creación.

Teniendo lo anterior completamente claro podríamos comenzar a hablar sobre el sexo: No creas que tu pareja tendrá ánimos para mantener relaciones sexuales luego de un parto, hay estudios que revelan que tener un hijo de forma natural, corresponde al dolor que se sentiría con la ruptura de gran parte de los huesos a la vez, así que debes tener mucha paciencia y esperar a que ella se sienta bien para no recurrir a la presión, pues suficiente ha tenido con semejante padecimiento.

Los primeros días, semanas e incluso meses, ambos la pasaran muy mal pues tendrán que quedarse en vela varias noches, así que el agotamiento no permitirá demasiados trabajos sexuales, más sin embargo puedes pedirle después de un par de meses que reactiven su relación, que retomen sus rutinas sexuales, pues mientras más tiempo se deje pasar, mayor será el olvido al que se someta esta parte tan vital de la relación, es más, tú mismo puedes tomar la iniciativa y hacer planes sencillos en los cuales ambos se vinculen de forma efectiva: llévale el pequeño a tu madre para que pase por lo menos un día con él y así tengan un espacio en donde se retome la vida de pareja.

Un hijo jamás debe ser excusa para abandonar la sexualidad, puesto que está es una parte completamente esencial de la vida de todo individuo, y no siempre el pequeño requerirá atención, pues hay que dejarlo ser, respetar su crecimiento y tratar por sobre todos los medios de seguir con la vida normal, aumentando de a poco la pasión, y siendo sensible frente a los cambios que se puedan aproximar en la vida de ambos.

Especial: sexualidad en el embarazo I

Pasabas por una época de romanticismo en la cual pensabas que nada más te haría falta por el resto de tu vida, pensaste un idilio sin fin en el cual cabalgaban por bellas praderas de color rosa y pensaste que solo vivirías de lo que te podía brindar tu pareja: las pláticas largas, las salidas a pasear, y sobre todo los momentos en donde ambos disfrutaban de sus cuerpos, y de pronto llega un momento en cual pasas a ser una segunda opción en cuanto a atención por cuenta de la llegada de más seres: tus hijos. hoy comenzamos con este especial de dos entregas sobre sexualidad en el embarazo y con los hijos.

No hay duda de que el romanticismo es una de las mejores cosas que puedan poner en práctica los dos y que es sumamente interesante que los demás sientan que hay un acompaña miento certero, es decir, que la relación se está nutriendo, y parte de esa nutrición se da con el disfrute de la sexualidad, del conocimiento del cuerpo de otro, pero todo ello se trunca cuando tu pareja queda embarazada, y es mejor tener algunas recomendaciones en mente, para que no vayas a “meter la pata”.

Sí, serás un plato de segunda mesa: Pero no te lo tomes a mal, de hecho hay estudios científicos que dicen que muchas veces los hombres sienten celos de sus propios hijos bebés porque el cariño y la atención de la mujer, se ha trasladado por completo a ese pequeño y que los momentos entre ambos se han visto reducidos. Lo primero que tienes que comprender, es que tu esposa, novia o como quieras llamarla según el caso, estará más al pendiente del pequeño niño que acaba de nacer, porque simplemente requiere de más cuidados. Es algo muy simple pero que en ese momento muy pocos logramos entender. El bebé no es un tipo de rival con el que debas competir. Solo trata de verlo como una figura que tiene la necesidad de que se le brinde seguridad, y aventúrate tú también a hacer parte de esa nueva actividad.

Los 9 meses son una época difícil: 7, 8, 9 o los que sean que dure la gestación del niño, son muy duros para ambos, en especial para ella, así que es mejor que no te asombres si dice que siente asco por ti, pues sus sentidos se ponen sensibles en extremo por cuenta de la agitada actividad hormonal. No pienses que el amor se ha acabado ni nada de eso, es solo que ella no quiere hacer nada más en esos primeros meses más que descansar y vivir con paciencia ese bonito peso que lleva en su panza. Debes armarte de paciencia, porque de seguro de va a rechazar más del 60% de las veces cuando quieras tener una actitud seductora. Y tampoco consideres el hecho de que ella vomite cuando está contigo, pues es algo completamente natural en su estado.

La discusión sobre el sexo en el embarazo está abierta, así que es mejor que ambos se informen con un especialista para que, luego de revisado su caso con lupa, les haga algunas recomendaciones para que no haya ningún tipo de problema. Lo mejor es que lleguen a un acuerdo, pero importante está en que lo cumplas, pues ellas tendrán días en los cuales no quieran saber nada de besos ni de caricias por más que hayan llegado a ese contrato, en cambio tú, siempre vas a querer hacerlo.

Aprende a identificar sus estados de ánimo siempre, trátala con cuidado, procura que se alimente bien, y vas a ver como después de un tiempo todo se mejora.

Hemos terminado, más sin embargo no te pierdas nuestra segunda parte sobre este especial de sexualidad en el embarazo y la vida tras los hijos.